image1 image2 image3

JOSÉ NEGRÓN VALERA|ANTROPÓLOGO Y ESCRITOR VENEZOLANO

DIVIDE Y VENCERÁS: 8 PASOS DE CONTROL MENTAL APLICADOS PARA BORRAR EL CHAVISMO



Robert Jay Lifton fue un eminente psiquiatra norteamericano que dedicó gran parte de su vida a explorar las consecuencias psicológicas que causa la guerra. Su libro más famoso es “The Nazi Doctors: Medical Killing and the Psychology of Genocide” (Los médicos nazis: la matanza bajo supervisión médica y la psicología del genocidio), un estudio sobre los médicos involucrados en los crímenes de guerra del nazismo. Incluso fue férreo crítico de los programas de tortura implementados durante el gobierno de George W. Bush y de la participación secreta de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) con el objetivo de elaborar “un código ético para justificar tal programa de torturas implementado por la CIA”.

Desde los años 1953, Lifton realizó cientos de entrevistas de soldados norteamericanos que fueron prisioneros de guerra durante el conflicto de Corea, así como a distintos estudiantes y profesores que fueron detenidos en prisiones chinas después de 1951.


La síntesis de esa investigación fueron publicadas en 1961 en su libro sobre Reforma del pensamiento y de la psicología del totalitarismo: un estudio de “lavado de cerebro” en China. En él se exploran distintas técnicas coercitivas aplicadas a los cautivos y prisioneros de guerra en las cárceles de Corea y del propio gigante asiático. Lifton llamó a dichos métodos “la reforma del pensamiento” o ” lavado de cerebro”, término que fue popularizado gracias a la difusión mediática que tuvo su estudio.

Gran parte de los estudios de Lifton, son parte fundamental de los manuales de tortura con que se entrenan las fuerzas especiales norteamericanas, así como los organismos consultores encargados de las labores de inteligencia y contrainteligencia, como la CIA, la NSA y la propia FBI, tal y como explica Arthur Lepic en un artículo publicado en el portal Red Voltaire. En dicha investigación, Lepic detalla como la aparición de movimientos guerrilleros en América del Sur y la propia guerra de Vietnam, llevaron al ejército de Estados Unidos redactaran el primer manual de conducta interrogatorio, llamado KUBARK Counterintelligence Interrogation.

“El manual especificaba cómo «llegar a ser un perfecto torturador”, para obtener rápidamente las calificaciones necesarias para llegar a ser un buen “interrogador”, explicando en detalle las técnicas coercitivas para llegar a este objetivo rápidamente.”



Dichos manuales fueron ampliamente utilizados en La Escuela de las Américas, para entrenar a militares sudamericanos pertenecientes a gobiernos pro norteamericanos en contra de movimientos guerrilleros de izquierda. En 1983, el gobierno de Reagan aprobó una nueva versión “maquillada” de dicho manual ante las críticas que previamente había recibido por parte de un grupo parlamentario del Congreso Norteamericano por las atrocidades cometidas por cuerpos de combatientes como los Boinas Verdes y los Navy Seals alrededor del mundo pero especialmente en Centro y Sur América. Fue así que los métodos de tortura fueron arropados bajo el eufemismo de “Human Resource Exploitation Training Manual – 1983 («Manual de Entrenamiento para la Explotación de Recursos Humanos»)”.


Sin embargo, dichos manuales usados para la tortura psicológica requerían aplicarse directamente sobre los cuerpos de aquellos considerados enemigos de Estados Unidos. No obstante, en 1989 el ejército de Estados Unidos incorpora la “Guerra de Cuarta Generación” como parte de su doctrina militar y las técnicas de guerra psicológica y de “lavado cerebral” pasan a considerarse un arma prioritaria que va a transcender tiempo y espacio, ayudadas por las distintas tecnologías de comunicación e información.

Ya no se requería contar con la presencia física para ser objeto de torturas psicológicas, pues la guerra, a partir de ese momento, se libraría en un nuevo campo de batalla: la mente de los individuos.

¿Lavado de cerebros en Venezuela?

Altos representantes del gobierno venezolano, han declarado que desde la llegada del Presidente Hugo Chávez al poder en 1999, se ha implementado sin descanso una Guerra Psicológica que intenta quebrar la mente del venezolano. A juicio del investigador y comunicador Richard Peñalver, dicha campaña de desestabilización ha tomado un matiz distintivo desde que Nicolás Maduro asumiera la conducción de la Revolución Bolivariana y con especial énfasis a partir del llamado a conformar una Asamblea Nacional Constituyente: “El objetivo del imperio es ahora borrar el chavismo”.

A juicio de Peñalver, los laboratorios de guerra psicológica no pueden seguir “exprimiendo más las psiquis de la clase media opositora, pues lo próximo en acontecer es la demencia total, no la acción de calle como lo esperan”. Desde su punto de vista, la neurotización al extremo podría terminar causando estados de parálisis que poco convendrían a los escenarios alternos de desestabilización que planifican (guarimbas, asesinatos selectivos, terrorismo, etc).

“Para la clase media la receta es otra, es la latencia, la dosis medida y equilibrada de malestar sistemático y permanente que siga macerando la programación neuro-espiritual aplicada durante 15 años. Esperar el momento, no desconectarlos del odio, espesar la aversión al chavismo con golpes económicos, con mensajes en las redes sociales y otros medios de comunicación que avisan sobre la falta de gasolina, con misteriosos choques en arterias altamente transitadas que provocan caos vehicular, con la muerte de algún personaje de la farándula nacional, con la desinformación, con la alteración permanente sobre las verdaderas prioridades vitales”, afirma.

8 pasos de control mental para borrar el chavismo

Para Peñalver la tarea de la guerra psicológica es minar la base de apoyo de quienes simpatizan con la Revolución Bolivariana o cualquier otra corriente progresista, borrar el chavismo como corriente ideológica, como forma de participación política, incluso como cultura.

“En este sentido, se han ensayado contra Venezuela toda una compleja trama de estrategias de manipulación psicológica, donde se nota la influencia de los trabajos de lavado cerebral analizados por Lifton. Sin embargo, como el punto de mira está sobre el chavismo, la búsqueda de la culpabilización y la desintegración de los lazos afectivos y emocionales con el proyecto político se hacen más evidentes”.

Peñalver explica que para avanzar en dicha estrategia, lo esencial es lograr un “encuadre” para que funcione de manera óptima dicha tortura psicológica. Al respecto, los formadores de opinión y medios de difusión, funcionan como “Torturadores” -tomando en cuenta el modelo de Lifton- y su tarea es esencial para imponer el marco general sobre el cual se desarrollarán las acciones de asedio psicológico contra el chavismo.

“En el caso actual –señala Peñalver- todo gira en torno a la noción de que los chavistas deben ser perseguidos e incluso exterminados. Algo que recuerda mucho a lo que vivieron los judíos durante la Alemania Nazi o los afroamericanos en Estados Unidos durante casi todo el siglo XX. Es una mezcla muy peligrosa entre clasismo e intolerancia racial y política. Sin embargo, la aplican porque es efectiva para generar terror, un elemento clave en las técnicas de tortura psicológica”.






Luego de “encuadrar” el motivo y la razón del ataque, se despliegan las distintas fases de la operación:

Paso 1. “No eres tú quien piensa”

La idea general es realizar un ataque sistemático a la identidad de la persona y sus creencias. Hacerle pensar que sus razonamientos o ideas son absolutamente influenciados por otros. Lifton detalla que en el caso de los prisioneros de guerra, se les mantenía durante semanas a un “ataque de forma constante hasta que la víctima estaba exhausta y confusa, y su escala de valores se tambaleaba”.





Paso 2. “Eres malo”

En este momento, lo esencial es sacudir a la persona con una artillería de acusaciones para generar un sentimiento de culpa por su filiación política. Para Lifton, el objetivo era generar, en la víctima, vergüenza de su comportamiento, como si todo lo que hubiera hecho fuese un error.








Paso 3. “Y sabes que lo eres”


El “torturador”, en este caso es representado por toda la red de comunicación e información que generan o se hacen eco de la estrategia de culpabilización, obliga a la víctima objeto de la presión psicológica a denunciar a su familia, a sus amigos y a cualquiera que comparta su “erróneo” sistema de valores. Lifton explica que al traicionar a su círculo personal, se genera en la víctima un conflicto interno de aversión hacia si mismo.




Paso 4. “¿Dónde estoy?”

“¿Quién soy y qué se supone que debo hacer?” Es el punto de quiebre para Lifton. Luego de traicionar a su gente y con un sentimiento de culpa extremo, la víctima sufre una ruptura. Sobreviene entonces la pérdida de contacto con la realidad y siente que se encuentra completamente perdido y solo. En este sentido, es posible incluso que comience a identificarse y a aceptar a sus torturadores.






Paso 5. “Yo puedo ayudarte”

En este momento, quien aplica la tortura pasa a ofrecer una pequeña muestra de amabilidad: “un vaso de agua o le pregunta algo sobre su pasado”, incluso le plantea la posibilidad de que sean perdonados “sus pecados o culpas”. La víctima, que se haya completamente cansada de enfrentar un estado de tensión y sometimiento permanente, acepta ese pequeño gesto con una enorme gratitud y alivio, casi “como si le hubiera salvado la vida”.






Paso 6: “Ayúdate a ti mismo”


Es el momento de la confesión. La víctima del lavado cerebral, al no poder resistir la tensión entre el sentimiento de culpa y la muestra repentina de compasión por parte de su torturador, admite “pecados” inexistentes como el de “avergonzarse por haber sido chavista”.




Paso 7. “Por esto sientes dolor”

Luego de haber sido sometido a semanas, meses, años de continua persecución, la víctima ya no entiende qué ha hecho mal. Solo tiene la certeza de que está equivocado. Esta situación de desestructuración provoca muchos vacíos en su mente que el torturador se encargará de llenar a través de escoger un enemigo adecuado: “La culpa es del gobierno, es de Chávez, es de Nicolás Maduro”.



Paso 8. “No soy yo, son mis creencias”

El alivio definitivo llega cuando la víctima entiende que existe una causa externa para sus errores. La solución termina siendo denunciar todo su anterior sistema de valores y creencias, desligarse individualmente de él y lograr la salvación a través de una declaración de principios que lo hace algo distinto de lo que fue. En este caso, Lifton expone que la víctima termina identificándose completamente con su torturador.




Peñalver considera que visibilizar estas técnicas de dominación, tiene una doble importancia: En primer lugar, porque permite entender hacia dónde se dirige la intensa campaña emprendida durante las últimas semanas contra quienes simpatizan con la Revolución Bolivariana y que ha tenido como lema central: la cacería de chavistas. Y, en segunda instancia, porque posibilita blindar la mente individual y colectiva contra dichas tácticas de control mental.

Por último, Peñalver concluyó que:

“La principal arma que utiliza el lavado cerebral es la confusión. Al rasgar el velo sobre sucesos que nos parecen azarosos o fragmentados, es que podemos darnos cuenta de que todo opera con una razón, con un objetivo. Al hacer consciente los mecanismos, logramos una mayor posibilidad de resistencia tanto espiritual como psíquica; y es allí, en ese pequeño espacio, que nace la esperanza”.

El beneficio que se obtiene al visibilizar las herramientas de manipulación, es precisamente la posibilidad de blindar la mente individual y colectiva a través de un filtro, el cual sirve para discernir el cúmulo de información que proviene desde los distintos medios y emisores de la realidad, así como los mensajes e imágenes que allí transitan. Es este el mejor sistema de defensa a fin de hacer frente a una guerra camaleónica que busca fundamentalmente quebrar la psiquis de los individuos y la dinámica armónica de la sociedad.

José Negrón Valera
Antropólogo y Escritor
@josenegronv

Artículo publicado originalmente en: www.sintesis.com.ve

Compartir:

CONVERSACIÓN

0 comentarios:

Publicar un comentario